El juego en exceso no solo te afecta a ti, alcanza a tu familia y a tus amigos. Te puede arrebatar lo mejores años de tu vida o hacerte perder a personas o momentos realmente importantes.
Cuando descubras el primer síntoma, el paso inicial y el más importante será reconocer que estás jugando en exceso. Ese instante marcará el comienzo de una nueva oportunidad de vida.

Buscar la solución para el juego en exceso requiere un cambio en tu comportamiento y en tus hábitos, para que tu control sobre el juego sea responsable.